Sea con preguntas de nuestros lectores o sea respondiéndonos a nosotros, no tienen desperdicio. Y hay quien se atreve a responder...
El análisis y comentario político, de cuestiones navarras y del resto del mundo, nos lo da sin tapujos el politólogo y escritor Juan José Domínguez
Con lo que nos cuentan El Filibustero y Jesús Jiménez, "Er Jimi", entendemos de fábula las cosas de la Economía navarra y del mundo
aldea.
Esta cuadrilla de navarros, nos cuenta, lleva unos años almorzando el día 6 en la calle Descalzos: como dos colegas viven en las proximidades, se apropian de sus casas y las convierten en “despensa-nevera-cagadero-refugio-mouble”, dice Alfonso. “Además de ello, montamos unas mesas en la calle, con unos caballetes y unas sillas y.... que comience el espectáculo”.
Una vez planteado el escenario y con esos materiales, no tuvieron otra idea que colocar unas monedas, estratégicamente situadas, pegadas en el suelo con Loctite. Y dice Alfonso: “Vaya si funcionó. De las once o así que comenzó la comedia, hasta las 3 o las cuatro que recogimos la mesa, no sé cuánta gente se agachó a recoger las monedas, pero mogollón”. Las fotografías que acompañan a esta anécdota se sacaron cuando el vacile estaba ya bastante avanzado, pero son unas risas.
Por cierto, por si alguien recoge el guante: Alfonso propone crear en Facebook un grupo llamado "YO TAMBIÉN ME TUVE QUE AGACHAR EN SANFERMIN CUANDO SE ME ACABÓ EL DINERO". Ahí lo dejamos.
Y no es de Irrintzi, ni creemos que sea mozopeña, pero otro txistorrero nos mandaba su fotografía con la camiseta mientras perpetraba una curiosa coreografía. Hemos elegido la imagen en la que menos se le reconoce, que no es plan de hundir la reputación de la gente. El baile nos resulta totalmente desconocido. ¿Es el baile del pañuelo de Leonardo Dantes? ¿Acaso simboliza el choque de cuerpos en las calles sanfermineras? ¿O imita al maestro de Kung-fu en aquella clásica escena de "dónde está el pequeño saltamontes"? No tenemos ni idea, pero está clara una cosa: en San Fermín, cada uno baila lo que quiere, como quiere y como puede. Lo importante es divertirse, aunque andemos escasos de estilo. Mola.
Por cierto que en esa cena no pudieron estar Pepa y Pedro, otros amigos txistorreros de Valencia. Hasta el Levante han viajado las camisetas que se llevaron desde aquí, y que les sirvieron para vestirse en plan sanferminero el mismo día 7. Nos alegra haber colaborado con su espíritu pamplonica.
Visto precisamente ayer el cartel informativo del encierro que está junto a la hornacina, nos pareció que se había ganado una foto, tercera de la colección de hoy. Anda la parroquia preguntando cómo se ha conseguido que este año se escuche bien clarito el cántico en euskera, sin castellano entreverado como sucedía en 2009. Porque es verdad que, en las retransmisiones televisivas, está sonando como un cañón, casi totalmente conjuntado y con una potencia digna de elogio. Y, ¿cómo es posible, si a veces encontrar un navarro corriendo es más difícil que poner a Kiko Matamoros a moderar un debate político?
Y la quinta imagen, para nuestra camiseta. Ya nos podéis perdonar, pero es que nos hace ilusión que nos mandéis fotos en las que salgan las camisetas (lo mismo da que sea en San Fermín que en vuestro destino turístico, en plan Txistorreros por el mundo). Hoy mostramos nuestra presencia en la ofrenda floral a San Fermín de ayer, día del Niño. No está mal, nada mal.
Y moverse es también lo que querían los de la pancarta marcada con un círculo. La enseñaban ayer en la Monumental durante el quinto toro, y en ella ponía: "¡Matalo ya! Queremos ver el futbol". Porque quizá no se enteraron pero ayer había un partido. Bueno, difícil no enterarse: banderas alemanas y españolas rivalizaron en los tendidos (curioso, sol con las germánicas, sombra con las rojigualdad) y, además, la Plaza del Castillo fue ayer futbolera. Se suspendieron hasta los tan tradicionales bailables, por mor del Mundial. Suponemos que, para muchos, el "esfuerzo" mereció la pena.
Y la foto de la izquierda, de una pésima calidad y en plan dogma de fe (creer lo que no se ve... es lo que tienen los zooms de los móviles) es de un lector de La Txistorra que consiguió colocarse en pleno chupinazo en la primera fila de la plaza consistorial, pegado a la fachada del Ayuntamiento. Gorro rosa, bota de vino y... camiseta txistorrera. Lo juramos, de verdad, llevaba nuestra camiseta. Y ahí estuvo incluso cuando las mareas de gente intentaban aplastarle contra las alegorías que enmarcan la puerta principal. Pues eso: "olé tus huevos". A este lector nos gustaría identificarle, por valiente y por la promoción. Si tienen cualquier dato sobre su identidad y paradero, ya saben dónde estamos. Este crack se merece un premio, o un abrazo. Lo tuvo que pasar mal por hacernos publicidad en primera fila.
Llegaron las invasiones bárbaras. Y que no se nos enfade nadie por la comparación, pero es que los vemos tan palidicos, tan rubios, tan fortachones, tan altas, tan de pelo largo que... nos recuerdan a la imagen de los vikingos. Por ejemplo, saqueando Roma. La imagen es de ayer, día 5, y todavía iban formales, caminando por una Estafeta ya preparada y con los barriles de cerveza tentándoles desde el minuto 1 de su visita. Incluso hacían caso a su guía. A partir de las 12 del mediodía (y probablemente antes), tengan problemas incluso para saber de dónde vienen. Mañana, quizá, tengan dudas incluso de dónde están.
Seguimos calentando motores para San Fermín. Y lo hacemos en dos vertientes. La primera, recordando que tenemos un outlet de camisetas txistorreras (básicamente, L de chico y M y L de tirantes de chica) en La Cocina Vasca, de 10:30 a 13:00 este sábado. En la calle San Nicolás, número 13 de Pamplona, os esperamos. Queremos que os las llevéis todas.
Pobre de mí, pobre de mí. 356 días de pueblo y volveremos a ser un pueblo crecido porque llegaron las fiestas. Una de las pocas oportunidades de ver escenas como este sillón rojo completando la marquesina del autobús, para esperar la villavesa cómodamente sentados. En rojo, blanco y verde (a alguna le chirría tal combinación cromática, seguro). Acaba de terminar el jolgorio, el desmadre, la orgía de instintos primarios. Pero ya falta menos. Nos seguimos viendo, si ustedes quieren.
Aunque no sería la primera vez que una denuncia de este tipo resulta falsa, y tomándola con todas las cautelas posibles, lo cierto es que suele tardarse en reconocer estos tristes hechos, probablemente para no ensombrecer la fiesta ni crear alarma. Sin embargo, ese oscurantismo provoca, como sucedió hace 3 años, cierta psicosis y una abundante rumorología sobre violaciones de todo tipo. Así pues, por una vez y sin que sirva de precedente, habrá que felicitar a quien haya optado por informar con cierta rapidez de este caso. Y, por supuesto, condenar cualquier tipo de agresión sexual, que humilla a la víctima, le destroza la vida en muchos casos y demuestra que el ser humano, a veces, ha evolucionado mucho menos desde el animal de lo que nos creemos.

Y a partir de ahí, el caos. El retraso en su identificación (porque los buenos corredores siempre van al encierro sin cartera, para no perderla, y sin una triste fotocopia del DNI) ha fomentado la rumorología y la confusión. No han ayudado las fotografías difundidas por Internet de un cuerpo exangüe, desangrado, muerto. El corredor "británico" de las 9 ha dado paso al "probablemente navarro" de media mañana, hasta confirmarse que se llamaba Dani y que Cris, esa Cristina cuyo nombre aparecía en la alianza del mozo, era esa chica rubia de pelo largo que ha llegado con vaqueros al Hospital de Navarra, no queriendo creerse que el destino le reservaba, junto a los padres de su pareja, uno de los peores momentos de su vida.
Hay quien, desde el PSN, trata de decir que Barcina lleva 4 dimisiones y dos ceses. Es trampa comparar los ceses de Miranda y Jiménez, y más aún equiparar las dimisiones de Astiz y Torres con la de Pejenaute. Los dos socialistas se fueron no por desavenencias, sino por seguidismo. O por victimismo, que acaba igual pero no es lo mismo.
