Las entrevistas txistorreras

Sea con preguntas de nuestros lectores o sea respondiéndonos a nosotros, no tienen desperdicio. Y hay quien se atreve a responder...

Entrevistas

Incorrección política

El análisis y comentario político, de cuestiones navarras y del resto del mundo, nos lo da sin tapujos el politólogo y escritor Juan José Domínguez

Juan José Domínguez

Hablemos de dineros...

Con lo que nos cuentan El Filibustero y Jesús Jiménez, "Er Jimi", entendemos de fábula las cosas de la Economía navarra y del mundo

Economía

lunes, 28 de febrero de 2011

Diarios de una pija parada: coger el petate

Mónica, una chica bien, con carrera, con ex marido y con hijos, se ha quedado en paro. Y ha querido compartir con nosotros sus vivencias. Han sido nuestros diarios de una pija parada, basados en hechos reales. Han sido breves, tristemente breves. Mónica ha decidido tomar el camino que le lleva a otro país, convencida de que, en otros sitios, podrá salir adelante por sus propios méritos. Hasta la vista, Mónica.


Por MÓNICA RUIZ DE MENDIBURU
Parada, pero con clase

Damas y caballeros, la que suscribe, Mónica Ruiz de Mediburu, se despide de ustedes, de su casa, de su tierra y de sus esperanzas. Porque ya no tiene más puertas a las que tocar y no encuentra por ningún cauce un contrato de mil euretes -¡quién los pillara!- para ir tirando. Lo que se ha resumido en las tres andanzas anteriores es el fruto de cinco años de más de lo mismo.

Mónica no tiene un cuñado en un buen cargo de la administración que le eche una manita para colocarse en algún organismo oficial o fundación privada. No tiene tiempo, a los taytantos, de prepararse unas oposiciones eternas y esperar a que se resuelvan las dos mil alegaciones a los resultados para ver si le toca plaza, porque hoy y mañana y pasado tiene que pagar recibos y alimentar a su prole. Mónica no tiene futuro en España.

España, el país del amiguismo y el compadreo. Del eterno enchufe. De las subvenciones a los amiguetes. Del chanchullo y de los trepas. Del menosprecio a la cultura y a los valores intelectuales. Del dominio de los mediocres, que envidiosos e ignorantes, no entienden que una cabeza bien amueblada es una inversión segura y rentable. De los intelectualoides que asesoran a los políticos para que destinen los presupuestos de cultura a la adquisición de presuntas obras pictóricas de señores de ultramar en lugar de dar una oportunidad a los excelentes talentos que tenemos en casa muertos de asco.

De los viajes de promoción de la navarridad con pimienticos al módico precio de 600.000 euros, en los que va incluido el numerito de turno de nuestro Mr. Bean particular, que lo mismo se arranca por un anda y pínchame una vena que por afirmar que la borbónica Corona "no aceptaría ninguna veleidad que ponga en duda el régimen foral de Navarra”, cuando el reinante ni puede ni debe tomar parte ni arte en estos temas.

A propósito he puesto forales ejemplos, pero todo ello es extrapolable a cualquier ciudad, pueblo o aldea de España. En la comunidad en la que vivo, tres cuartos de lo mismo.

Así que mirando, mirando, veo que la salida está en marcharme a los territorios de Frau Merkel, donde parece que tengo más posibilidades. O sea, que como le dijo José Sacristán a Alfredo Landa, “vente a Alemania, Pepe”.

Siento mucho que la ironía me haya fallado hoy, pero es triste tener que decidir dejar todo atrás y a mitad de la vida tener que volver a empezar.

Llámenme Frau Monika. Ha sido un placer.
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Justos y benéficos

Se ha admitido a trámite una proposición de ley para crear un Código de Buen Gobierno en Navarra. Que suena de fábula, sí, pero... ¿tiene alguna utilidad? ¿Tiene algún contenido? ¿Dice algo nuevo, o algo que no dijeran otras leyes? Miguel Izu se va tan atrás en el tiempo como hasta la Constitución de Cádiz, la Pepa, para hablar de esta proposición de ley. Y sí, responde a la pregunta de si tiene algún sentido.


Por MIGUEL IZU
Tirando de Derecho

Los que alguna vez nos hemos dedicado a la docencia del Derecho hemos tenido que explicar la diferencia entre normas y actos jurídicos. Las primeras son las que se incorporan al ordenamiento jurídico, innovándolo; establecen mandatos obligatorios -que pueden ser exigidos coactivamente por el poder público- para una generalidad de personas y para un futuro más o menos indefinido. Por el contrario, los actos jurídicos se refieren a un caso concreto, aplican las normas pero no modifican el ordenamiento y agotan sus efectos jurídicos –generación de derechos y obligaciones- con su aplicación.

Luego vienen los legisladores y nos desautorizan ante nuestros alumnos aprobando leyes –en buena teoría, normas jurídicas- que carecen de mandatos aplicables o que no modifican lo más mínimo el ordenamiento, limitándose a hacer declaraciones altisonantes, a plasmar buenas intenciones o a repetir principios generales que ya figuraban en otras normas. Ejemplo clásico es el artículo 6 de la Constitución de Cádiz que proclamaba entre las principales obligaciones de los españoles, además del amor a la patria, la de ser justos y benéficos. Tampoco quedaba a la zaga la solemne afirmación del artículo 1 de la Cartilla de la Guardia Civil de 1845 (reproducida en 1941 en el Reglamento de la Policía de Carreteras, antecedente de la Policía Foral): “El honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil; debe por consiguiente conservarlo sin mancha. Una vez perdido no se recobra jamás”.

El Parlamento de Navarra está tramitando una de esas leyes que de tales tienen sólo el nombre y la forma porque carece del menor contenido normativo. Me refiero a la que será, si Dios no lo remedia, la Ley Foral por la que se establece un Código de Buen Gobierno de los miembros del Gobierno y de los altos cargos de la Administración de la Comunidad Foral y de las entidades del sector público, de derecho público o privado, vinculadas o dependientes de aquélla y representantes de las entidades locales de Navarra (sí, tome aire, el nombre es así de corto). Una proposición de ley foral presentada por el PSN-PSOE que los demás grupos parlamentarios no se han atrevido a enviar a la cesta del papel reciclable, donde al menos hubiera tenido una utilidad.

Decir mucho, ¿decir algo?
Lo que la Constitución de 1812 decía en uno, esta proposición lo dice en varios artículos. Que los políticos deben actuar conforme a la Constitución y las leyes (menos mal) y a los principios de objetividad, integridad, neutralidad, responsabilidad, credibilidad, imparcialidad, confidencialidad, dedicación al servicio público, transparencia, ejemplaridad, austeridad, accesibilidad, eficacia, honradez y promoción del entorno cultural y medioambiental y de la igualdad entre hombres y mujeres. Después de dos siglos ya tenemos una idea más definida de en qué consiste ser justos y benéficos, al menos en cuanto a los gobernantes.

Después de desarrollar ampliamente los deberes de los cargos públicos, para lo cual se repite lo que ya está dicho en muchas otras leyes, finaliza con los efectos jurídicos que tendrán los incumplimientos. ¡Tachán! Anualmente el Consejero de Presidencia, Justicia e Interior elevará al Gobierno un informe “sobre los eventuales incumplimientos de los principios éticos y de conducta con el fin de analizar los procedimientos y actuaciones que pueden posibilitar su trasgresión” y proponer las medidas oportunas. En el caso de las entidades locales, ese incómodo papel de chivato lo hará el secretario para que el Gobierno pueda hacer las recomendaciones que procedan.

En otras palabras, que los propios políticos harán una vez al año autoevaluación de si son lo suficientemente justos y benéficos y de si conservan todo su honor sin mancha. Podemos confiar plenamente en un resultado óptimo. Cuando en el colegio algún profesor ingenuamente nos hacía corregir nuestros exámenes a nosotros mismos, el nivel de las notas subía un montón. Había algún profesor menos ingenuo que nos hacía cambiar los exámenes de modo que cada uno calificaba el de su compañero de pupitre. Los resultados eran igualmente satisfactorios, en todo caso mucho mejores que cuando la corrección y asignación de puntuaciones la realizaban los profesores.

Esta brillante iniciativa está calcada del Acuerdo del Consejo de Ministros de 18 de febrero de 2005 por el se aprueba el Código de Buen Gobierno de los miembros del Gobierno y de los altos cargos de la Administración General del Estado (BOE nº 56, de 7 de marzo de 2005), que prevé también que anualmente el Consejo de Ministros conocerá un informe elevado por el Ministro de Administraciones Públicas al respecto. Sin duda a esos informes se debe la espectacular mejora que ha experimentado el funcionamiento de la Administración estatal en estos años y la altísima valoración que los ciudadanos hacen de los políticos en los barómetros del CIS. No puedo hacer una valoración pormenorizado sobre el contenido de los informes ya que no hay manera de conocerlos y pese a que el Congreso de los Diputados viene solicitando su remisión de momento no se han hecho públicos. Quizás en esos informes se diga algo sobre esta violación del principio de transparencia, pero como la falta de transparencia ocasiona que no conozcamos los informes que podrían señalar medidas para remediarla no tenemos manera de saber cómo está el asunto.

En suma, aunque esta ley foral no va a imponer nuevas obligaciones que no tuvieran ya los gobernantes ni va a establecer otros controles distintos de los que ya existían, suena muy bien. Buen gobierno. Ojalá.
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viernes, 25 de febrero de 2011

Los maitines del PP, ¿son con carajillos?

Hay semanas que son de traca. Cuando aún no nos habíamos repuesto de que el PP de Madrid hubiera usado una imagen de librería para su página web, llega a nuestro correo un vídeo, desde Tarragona, con el candidato popular usado como letra de una canción de Lady Gaga. Esto es tremendo, oigan. Hay gente que, además, cobrará por hacer estas cosas. Le pedimos a un experto en tertulias e iluminaciones, Fernando Barrabal, que comente la jugada.


Por FERNANDO BARRABAL
Con barra libre

En efecto, pensé lo mismo que van a pensar ustedes: que las reuniones de los equipos de campaña del Partido Popular tienen que ser la juerga padre. Me tengo que apuntar como sea. Venga de beber, y venga de beber, whisky por aquí, cervezas por allá, y a pensar y a pensar. Que es gratis. Y, ni por ésas, algunos no le dan al vicio de usar la cabeza.

En Tarragona, por ejemplo, va un tal Alejandro, candidato a la alcaldía de la ciudad, y - supongo que para atraer el voto joven - coge la canción Alejandro, de Lady Gaga, y la usa para su campaña. Ojo a varios detalles: 1) la introducción en medio de una especie de rap o hip hop, así como presuntamente casual; 2) las gafas, que se las compra en el 2x1 de Tchin Tchin con Antonio Basagoiti, fijo; 3) la letra, que es para tirarle el ordenador a la cabeza al creativo.

Y luego está lo de Madrid. Gallardón, para su página web, quería una foto en la que apareciese rodeado de ciudadanos. Pues bien: en vez de bajar a la calle, coño, que es lo que de vez en cuando tienen que hacer los políticos, cogieron una fotografía que era portada de un libro. Claro, los ciudadanos eran daneses. Y les han pillado.


Para colmo, fíjense en el pelirrojo de corbata roja: está repetido dos veces. ¡Tachán! ¿Tiene Madrid acaso un alto índice de partos gemelares, o qué?

Claro que el diario El Mundo, experto en montajes (con perdón de lo del 11-M), ha tirado de Photoshop y ha puesto la silueta de Gallardón sobre una foto tomada con vecinos de Lavapiés, así en plan populista. Mostrando a la minoría silenciosa, como diría yo. "Gallardón, éstos son tus madrileños" era el titular.

Pero yo, que soy más heavy, además de mineralista, cojonesya, hubiera apostado por algo un poquito menos sutil y menos populista. Ya puestos a hacer fotomontajes, podían haber tirado de un clásico, como Goya.

El PP de Navarra tiene una suerte tremenda: el resto se lo están poniendo muy difícil para poder hacerlo peor. Y lo que nos quedará por ver hasta las elecciones. El milenarismo va a llegaaarrrrrrr...
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jueves, 24 de febrero de 2011

El 23-F, hoy... y en el Parlamento Foral

El artículo de ayer de Eloy Rabo cosechó buenas críticas y mucho movimiento por la red. Ya saben nuestros lectores (y, si no, que lo lean) de qué iba: se imaginaba el golpe de Estado del 23-F pero en la época actual, con personajes de ahora, y con tecnologías de ahora. Pero un lector (o lectora), que respondía al nick de Zarata, colgó como respuesta una muy elaborada descripción, muy divertida. Si es que tenemos lectores que valen un potosí.


Por ZARATA
Colaborador(a) espontáne@

¿Qué pasaría si Tejero hubiera asaltado, tal día como ayer, el Parlamento de Navarra? ¿Cuál seria la reacción de algunos conocidos parlamentarios?

* José Luis Izco: denunciaría a Amanda Acedo y a Mª Gracia Iribarren ante Tejero. “Es que les he ordenado que no se muevan y no me hacen caso”.

* Samuel Caro: no se enteraría, absorto él en corregir las faltas de ortografía de su intervención de las doce del mediodía.

* Amanda Acedo: negociaría con los guardias civiles el día de vacaciones que les corresponde por tomar el Parlamento en su día de descanso semanal.

* Elena Torres: provocaría la rendición de Tejero. “Vale, me rindo, pero que no me vuelva a gritar, por favor”, confesaría más tarde.

* Roberto Jiménez: el asalto le pillaría en la cafetería donde aprovecharía para preguntar a los guardias civiles si tienen algún conocido en UGT.

* Miguel Sanz: en la cafetería con Roberto, y al enterarse de los amigos comunes en el sindicato, acabarían echando una partida al mus todos juntos y cantando jotas.

* Javier Caballero: encaramado sobre una silla, lanzaría una arenga a los guardias civiles diciendo cosas como “Tejero no es vuestro jefe, a vuestro jefe lo nombro yo directamente”.

* Alberto Catalán: llamaría por teléfono a Miguel Sanz para averiguar si Yolanda estaba también detrás de esto. “Ahora no Alberto, que tengo duples de reyes-sotas”, contestaría el Presidente.

* Eradio Ezpeleta: otro que también estaría absorto redactando la nota de prensa. “Tenían toda la pinta de haber almorzado en el Faisán”, diría después.

* Faustino León: le diría a Javier Monzón “¿esto también me lo vais a emplumar a mí?” a lo que éste contestaría “Yo por si acaso hay que pegarse ya he cogido el extintor de la pared”.

* Sergio Sayas: acicalaría los cuellos de la camisa de los guardias civiles más jóvenes diciendo “esto va a salir por televisión y vosotros con estas pintas, tomad ejemplo de mí”.

* Maiorga Ramírez: recriminaría a Tejero no haber rotulado en bilingüe los Patrol en los que se habían desplazado hasta el Parlamento.

* Txentxo Jiménez: descubriría que varios de los guardias son de Jaén y que tienen parientes comunes.

* Patxi Zabaleta: le hablaría a Tejero del sacrosanto derecho que les asiste como entidad sociopoliticocultural diferenciada del Estado Español, a ser consultados y tenidos en cuenta, si bien puntualizaría que está en contra de toda manifestación de poder basada en la violencia.

* Ion Erro: convencería a Tejero con ejemplos propios de su entorno político cercano de la imposibilidad de, siendo tan pocos los guardias implicados, llegar a nada importante en esta vida.
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Claves para interpretar bien una noticia

El Diario de Navarra de antesdeayer publicó la siguiente noticia: "La reforma de sociedades públicas frena el nuevo polígono de Sangüesa". "Las obras competen a Nasuinsa que no podrá actuar hasta integrarse con Vinsa y Nasursa", añade. Bueno pues, según las informaciones que le han llegado a nuestro colaborador externo, "libre asociado", la gente de Sangüesa puede esperar sentada. Para entender la información publicada, mejor tener algunas claves de las que nos cuenta.


Un artículo de ER JIMI
Apasionado de la txistorra de Arbizu

La película de los hechos es muy sencilla. En junio de 2009 se crea la Corporación Pública Empresarial de Navarra S.L.U como instrumento de racionalización y ordenación de las sociedades gestionadas por la Administración foral. Posteriormente, en Castigado contra la pared informamos de que se se contrató por un montante de 149.400 euros (IVA Excluido) a la consultora Deloitte para diseñar una estrategia destinada a reducir el número de sociedades públicas de las treinta y ocho actuales a un total de trece.

La citada consultora hizo su trabajo y el presidente del Gobierno de Navarra no solo anunció que se iba a proceder a dicha restructuración sino que, además, se comprometió a que la misma se iba a hacer sin mandar a nadie a la cola del paro y que este ajuste iba a proporcionar un ahorro de 600.000 euros. ¡Qué casualidad! Es lo mismo que la delegación navarra se va a gastar esta semana en los Estados Unidos. Vamos, lo comido por lo servido.

Pero no nos desviemos. Según los datos de que dispongo, los responsables de ejecutar lo indicado por Deloitte no han cumplido del todo la promesa presidencial y, sobre todo, se han enfrentado a un problema de solución compleja y que ahora les ha estallado en las manos. En el primer caso, efectivamente, no se han producido despidos. Lo único es que todo contrato por obra o temporal que existía no se ha renovado.

Segundo. Lo más grave. Ahora que se ha dado a conocer el planning de fusiones, los responsables de las mismas se han percatado de que hay empresas que, directamente, no se pueden fusionar bien porque nada tiene que ver una sociedad con otra o porque sus propios estatutos no lo permiten. Asimismo, existen organismos que tienen entre su capital participación privada por lo que, primero, habría que proceder a un cambio de esa estructura accionarial, para que la sociedad sea pública cien por cien y, a partir de ahí, realizar la fusión.

Por eso, la ampliación del polígono de Sangüesa se encuentra paralizada. ¡Qué bonitas son las cosas cuando se explican!, ¿verdad?
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miércoles, 23 de febrero de 2011

Si el 23-F hubiera sido hoy...

Está claro que la Historia es la historia, y no se puede pensar cómo hubieran sido las cosas de ocurrir en otro momento o de otra manera. O... ¿tal vez sí se puede? Tal vez sí. Le encargamos a Eloy Rabo que piense cómo podrían haberse desarrollado los acontecimientos del frustrado golpe de estado del 23 de febrero de 1981 si hubieran ocurrido... en 2011. Y algo ha conseguido imaginar. ¿Creen ustedes que acierta?


Por ELOY RABO
En ejercicio de historia-ficción

Bien, venga, hagamos un juego. Todos sabemos, así grosso modo, lo que fue el golpe frustrado de hace 30 años. Que lo contó la SER en directo desde el Congreso de los Diputados, que hubo gente que salió corriendo, que fue la noche de los transistores, que el Rey hizo el mensaje a la una de la madrugada... todo eso. Pero, ¿qué hubiera pasado si aquello hubiese ocurrido hoy, con los medios de comunicación que conocemos, con los líderes políticos de hoy, con la manera de ser de los protagonistas de aquel momento?

En el Congreso de los Diputados

* Si el 23-F fuera hoy, probablemente todos los diputados se hubieran tirado al suelo. Todos, sin excepción: ni un Carrillo, ni un Suárez. Probablemente, alguno incluso hubiera manchado espesamente sus pantalones.

* Si el 23-F fuera hoy, más de una parlamentaria socialista protestaría cuando los militares permitieran salir a las mujeres. Ellas apelarían a la Ley de Igualdad para quedarse en el hemiciclo. O igual no.

* Si el 23-F fuera hoy, la mitad de los guardias civiles que hubieran asaltado el Congreso tendrían que dedicarse a poner multas a los diputados que fumaran en los escaños.

* Si el 23-F fuera hoy, los diputados del PP tendrían claro desde el primer momento que algo así obligaría moralmente a dimitir a Zapatero. Y, por supuesto, los guardias civiles serían, para ellos, militantes de Sortu disfrazados. De si les obligarían luego o no a condenar el golpe, ya no hablamos.

Medios de Comunicación

* Si el 23-F fuera hoy, la SER no habría informado de primera mano de lo ocurrido, ya que su enviado especial en el Congreso sería uno de los afectados por un ERE y estarían recibiendo la señal directamente en los estudios centrales, vía fibra.

* Si el 23-F fuera hoy, no habría una sola cadena informando al minuto. Eso sí, se podría ver al minuto lo que hacen unos capullos en una casa de Guadalix. Y la gente, viendo eso, estaría mucho más tranquila.

* Si el 23-F fuera hoy, el Rey Juan Carlos escribiría un tuit diciendo: "Tejero, ¿por qué no te callas? Españoles, todo está controlado". Un minuto después, saldría otro tuit suyo diciendo: "I'm at King's Palace, Rabat. By Foursquare".

* Si el 23-F fuera hoy, la División Acorazada Brunete, encargada de silenciar a los medios líderes de opinión, no tendría que ir a los estudios de TVE en Prado del Rey, sino a la carretera de Fuencarral, a secuestrar a Belén Esteban.

En la calle

* Si el 23-F fuera hoy, la Conferencia Episcopal Española habría tenido que dar su opinión en su página web desde el minuto uno del golpe, sin poder esperar a ver cómo acababa la cosa. Así que, para ellos, casi mejor que no haya sido, porque... a saber de qué lado se ponían...

* Si el 23-F fuera hoy, la contraseña de los golpistas se hubiera dado en un grupo Facebook, llamado "Señoras que creen que se van a montar en un elefante blanco".

* Si el 23-F fuera hoy, los rojos más cobardes no hubieran salido huyendo: simplemente, hubieran borrado de Twitter y Facebook sus comentarios políticos. Los rojos menos cobardes hubieran creado la etiqueta #tejerofacts.

* Si el 23-F fuera hoy, mañana Fernando Savater diría que no se habría divertido mucho. Un golpe de estado sin derramamiento de sangre es así como un poco petardo.
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martes, 22 de febrero de 2011

Día de la Igualdad Salarial: pero, ¿igual a quién?

Para quien se encuentra en el paro, resulta sangrante que le toquen más el tema de la identidad y de la igualdad que el tema del bolsillo. Es lógico, ¿no? Le ocurre a Uxue Etxebeste, que ayer se enteró, vía Twitter, de que hoy se celebra el Día Internacional de la Igualdad Salarial. Como diría aquel, "me quedo igual que estoy". Pero, eso sí, no falta quien recurre a la fecha para hacer la conmemoración como Dios manda. Por ejemplo, con un cupón.


Artículo de UXUE ETXEBESTE
Desigual per se

Un pajarito me ha dicho que soy igual y tengo que celebrarlo. El graznido proviene del piquito de oro de la Secretaria de Estado de Igualdad y ex ministra de la mismísima, Bibiana Aído, que vía Twitter ha tenido a bien recordarnos a todos los pajarracos del gallinero que hoy es una fecha memorable. Resulta que, ignorante que es una, el 22 de febrero no se celebra la víspera del “Todos al suelo”, sino el Día Internacional de la Igualdad Salarial. Y la ONCE dedica su cupón del día a tan magno acontecimiento, leo en el archivo adjunto de la ex ministra.

Me bailan delante de los ojos los indicativos que explican lo iguales que nos estamos volviendo todos los géneros –que deben ser el femenino, el masculino y el género tonto- merced a la desaparición de las diferencias en los sueldos percibidos. Y, oh maravilla: “Los datos han mejorado pero hay que seguir trabajando para acabar con la brecha salarial, una anomalía que una economía moderna y competitiva no puede permitirse”, reza la escueta nota.

Pues bien, me alegro. Pero tengo una duda. ¿Los datos revelan una mejora sustancial de los salarios cobrados por l@s trabajador@s, o es que ya estamos más de cuatro millones de españoles ociosos para nivelar lo que sobra de un lado con lo que falta de otro? Será que los parados y las paradas, que hacemos feo pero existimos, somos iguales entre nosotros. Sin un duro en el bolsillo y con la esperanza en modo “#ausente”.

Sra. Aído: el día que yo cobre lo mismo que usted por preocuparme de enrasar sueldos, lo celebraré. Señores de la ONCE, ustedes sí que saben. La igualdad, amén de la fortuna y la justicia son ciegas. Y a mí se ve que no se me ve. Igual que a los otro cuatro millones de pringaos.
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Savater se "ha divertido" con el terrorismo

Sabemos que muchos de nuestros lectores y muchas de nuestras lectoras tienen una cuenta en Twitter, pero también sabemos que no es así en todos los casos. Por ello, hemos querido explicarles, de alguna manera, qué es eso de los #savaterfacts que ayer por la tarde revolucionaron la red social de los 140 caracteres por mensaje. A quienes la historia les suene: ustedes perdonen por la reiteración. Y circulen, circulen...


Apatrullando la Red

Fernando Savater es ese señor al que muchos conocíamos de haber escrito un libro, Ética para Amador, que nos recomendaban u obligaban a leer en el instituto. Luego lo vimos como una víctima del terrorismo, o al menos como alguien que decía serlo. Le descubrimos en mítines de un partido político, UPyD. Y, ya para terminar, nos enteramos de que el tal Amador de la ética era su hijo, y que éste era un tipo que había cenado con la Ministra Sinde y otros creadores y al que casi le habían sacado a tortas de la reunión. Lo que no nos imaginábamos era, francamente, que el tal Fernando Savater nos pudiera sorprender tanto, a estas alturas, como lo hizo ayer.

Ocurrió en una entrevista en Telecinco. Resultó que dijo que, "personalmente", está "agradecido al terrorismo", porque, sin él, tras acabar la carrera, se hubiese dedicado a hacer "libritos". Por el contrario, y en sus palabras, ETA le ha hecho estar "vivo, activo, metido en política y haciendo cosas de joven". Por eso, en plan resumen, aseguró que el terrorismo le ha dado "quince o veinte años más de juventud". "Me he divertido mucho", llegó a apuntar.

Y esta última frase, especialmente, no ha pasado desapercibida para mucha gente. Y menos en la red social Twitter, donde se le saca punta a todo. Ayer surgió una etiqueta (una manera que tiene Twitter de agrupar mensajes con el mismo tema), que era #savaterfacts. A partir de lo dicho por el filósofo, la cosa acabó con cierto humor (muy negro) en mensajes como éstos.
- Los bocatas saben mejor si te los comes mirando la gala FAO
- Cuando la ETA mataba de verdad no había tanto paro
- "El otro día estaba en Sarajevo y mataron al archiduque. ¡Qué risas luego cuando nos fuimos de potes! ¡Y parece que va a más!"
- A mi, en la guerra de Irak porque mataban personas, que si no tirar torpedos desde cazas me divertía mogollón.
- "Cada vez que veo el vídeo de la tregua de ETA y veo esos capuchones blancos canturreo la canción de Casper y me parto"
- Lo de Egipto era la hostia, lástima que el mundo esté lleno de aguafiestas
- Donde esté lo de Carrero Blanco que se quiten los chupinazos de las Fallas
- La paella, mejor con arroz bomba
- Txeroki y Kantauri le dan mil vueltas a Pajares y Esteso
- "¿Mi libro de humor favorito? El Diario de Ana Frank"
- "Tiene naturalmente el agravio de la pérdida de miembros, pero ahora Irene Villa puede aparcar en minusválidos"

Pues sí. Todo eso se pudo leer ayer en Twitter. Casi nada, Manuela. Ah, sí: luego Savater salió a decir que "lo divertido" había sido "luchar contra ETA". Pero vaya usted a echarle un galgo al pajarito de Twitter. A buenas horas.
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lunes, 21 de febrero de 2011

El carril bici no es para aparcar coches

Que juegue Osasuna no significa que valga todo: ésa era la reflexión que nuestro lector @irunsheme hacía ayer en su Twitter al compartir esta fotografía. Ahí vemos un VW Polo, gran ejemplo de la industria navarra, dando un gran ejemplo de lo que pasa en Pamplona en los días de partido: que cada uno aparca donde le sale de la punta del pirulí. Lo mismo vale una acera que un carril bici. Con un par.


De fotodenuncias

Vale que no hay aparcamientos suficientes en la zona del Reyno de Navarra para la gran cantidad de gente que va al partido con su coche. Vale que hemos visto aparcar en la acerca, en medio de las rotondas y hasta en la hierba cuando llega San Fermín y Pamplona revienta por todas sus costuras. Pero lo que ya no vale es que cualquier sitio pueda ser un potencial aparcamiento. Hasta el carril bici. ¿Qué pasa, que la gente que va en bici deja de ir cuando hay partido de los rojillos? ¿O qué? Y, sobre todo: si aparcas así de malamente, ten la decencia de salir corriendo del partido en cuanto esté la cosa clara (que ayer, con 4-0, fue medio pronto). Porque ese coche está tan solo que da la sensación de que el propietario (o la propietaria) ha enlazado el partido con unas cervecitas. Jetas.

Si tienes cualquier imagen que te sirva para hacer una fotodenuncia, mándanosla a redaccion@latxistorradigital.com.
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Después de verle los huevos, macho

Cuando surge un escándalo, surgen los adivinos a posteriori. Los iluminados del "yoyalo": "Yo ya lo sabía, yo ya lo decía". Muchos de ellos, desde sus púlpitos mediáticos, acaban por hundir en la miseria psicológica a los afectados. Pero, sin embargo, suele ser difícil ver que aquello que "ya sabían" lo hubieran dicho antes de que el escándalo estallase. De eso escribe nuestro colaborador más inconsciente. Más que nada, porque habla de economía... sin tener ni idea. Pero con sentido común.


Por ELOY RABO
Analista con el nabo

A mi colega de poteo le han vuelto a guindar unos ahorrillos que tenía. Y no tiene suerte con las inversiones, no. Era taxista, el tipo, y al jubilarse vendió la licencia a un pastón y la yema del otro. Compró dos pisos, antes de ser construidos, en un barrio pamplonés, para revenderlos. No sacó mucho, porque pinchó la burbuja. Casi a la vez, le dijeron que los fondos que había ahorrado con su señora, invertidos en un plan supermegacojonudo en el banco de toda su vida, estaban afectados la estafa del tal Madof. Le decíamos en coña que fijo que había invertido en sellos de Afinsa, y él, no sé por qué, no replicaba, sólo bajaba la cabeza. Para mí que esos también le sodomizaron. La última, se teme, se la ha hecho Ruiz Mateos.

Porque el tipo metió pasta en Nueva Rumasa, asesorado por su suegro, que veía con simpatía a aquel tipo que le soltó una hostia a Boyer en un momento en el que media España tenía ganas de darle una hostia a Boyer. Un señor que, como el Ave Fénix, parecía resurgido de sus cenizas, y hasta el comité de empresa de su fábrica de bombones decía que don José María les trataba con respeto y cariño. Ponía anuncios en medio de los informativos de Antena 3 y, qué quieres que les diga, eso parece hasta serio, ¿no?

Pues del "que te pego leche", Ruiz Mateos ha pasado al "no te pago leche" que, por ejemplo, le ha debido de jugar a un ganadero al que le debe el precio de miles y miles de litros de lácteo néctar. El currela del agro debe de andar jodido hasta para pagar los piensos de las vacas. Y ahora, Ruizma, en suspensión de pagos, dice no sé muy bien qué, porque me pierdo en la terminología. No sé si asegura que prefiere pagar a los acreedores antes que repartir dividendos, o viceversa. El caso es que uno de los dos, o el ganadero o mi colega, van a recibir por vía anal.

Y mi compañero de potes no lo tiene nada claro, no. Pero lo que más le cabrea es la caterva de listos que ahora, impresentables ellos, salen diciendo que eso se veía venir, que era lógico, que claro, que por algo Boyer le quitó la primera Rumasa, que esto es como aquello. Sí: esto es como cuando lo de Forum-Afinsa, y lo de Madof. Con la Nueva Rumasa, los listos hacen como con aquellos otros escándalos: callados como putas hasta hace dos días, ahondan en la herida de los afectados, que además de perder su pasta pierden la dignidad a base de hostias en los medios. "Hay que ser tonto para meter tu dinero ahí, estaba claro, yo ya lo sabía". Ya. Pero, lógicamente, ni Dios abrió la boca mientras la Nueva Rumasa pagaba los anuncios en los medios. Después de verle los cojones, dicen que es macho. Nos ha jodido. Así soy analista yo.
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Que la señá concejala delegada pague la ronda

La adquisión en la feria ARCO de un cuadro por 16.000 euros llama la atención, teniendo en cuenta los tiempos que corren. Pero más llamativo es saber que, en realidad, el presupuesto con el que se contaba era de 15.000 euros. Por lo tanto, y así de saque, el déficit respecto a lo presupuestado es de... mil euros. Mil euros por un cuadro que, así, en general, tampoco parece decir demasiado. A nuestro amigo Er Jimi, desde luego, no se lo dice.


Apasionado de la txistorra de Arbizu

Si me permitís, hoy quiero darme el lujo de ser un poco ventajista. Solo un poquito, os lo aseguro. Mirad. Tengo un problema con el Arte Contemporáneo. Lo respeto, que quede claro, pero no llego a captarlo bien o al menos a apreciar lo que dicen que tengo que sentir. Me explico mejor. No sé si os pasa pero me pierdo en ese juego de sensaciones que, dicen, te debe transmitir la obra de arte de nuestro coetáneos. Que si la figura desfigurada representa tal o que si el uso del color supone cual a mí no me llega, lo siento. Personalmente, me dice más una tarde tranquila por el Museo del Prado con sus Goyas y Velázquez que una por el Reina Sofia. Pero, insisto, acepto la crítica tanto del que no comparte mi punto de vista e, incluso, del que piense justo todo lo contrario.

Ahora, lo que no me ha dejado indiferente es la auténtica desfachatez con la que ha actuado la delegación del Ayuntamiento de Pamplona en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo, ARCOmadrid 2011. Vamos a ver. Si se anuncia, como se puede comprobar, que la citada comisión cuenta con un presupuesto de 15.000 euros para invertir en nuevas obras para el catálogo municipal, ¿a qué viene que estos señores y la señora concejala delegada se gasten 16.000 euros?

¿No saben sumar estos señores y la señora concejal delegada? ¿No saben que ese dinero proviene de todos los ciudadanos? ¿O es que, como es último año de legislatura, han querido tener la deferencia de dejar su cagadita de paloma para hacerse notar y que descubramos que existan? Porque, vamos, la cifra es de recochineo. ¿No había nada por los 15.000 presupuestados? Sin duda, yo soy horroroso con las mates pero a mi me sale que de 15.000 a 16.000 hay una distancia de mil euros. Tal vez a la señora concejala delegada y a su grupo de mariachis le dé lo mismo, pero si sumamos mil euros de aquí, de allá y acullá la situación se hace insostenible.

Pero nada. Yo lo comprendo. Por mil euros, ¿verdad? Mira que es grande ARCOmadrid_2011 para acertar, pues ni por ésas. Ahora, yo no sé vosotros pero a mí ganar mil euros me cuesta tanto que ya no recuerdo la última inversión que realicé por esa misma cantidad. Luego, desde aquí pido que alguien me conteste. Primero, ¿alguien le va a decir algo a los señores representantes del Ayuntamiento? No sé. Una mínima amonestación, algo.

Segundo, lo más importante, ¿quién va a afrontar ese gasto extra y de dónde va a salir el dinero? Porque yo creo que aquí los 'lujitos' se pagan y desde aquí apoyo cualquier moción en la que se pida, solicite o, directamente, exhorte a la señora concejal delegada y sus mariachis a afrontar el sobre coste. Es lo justo y necesario, ¿no creéis?
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domingo, 20 de febrero de 2011

Desde Palestina: así es una buena juerga

Año 0: Jesús nace en Belén. Año 2010: Erika, nuestra corresponsal txistorrera en Palestina, se va de juerga por Belén. No todo va a ser sufrir ellos y trabajar ella, ¿no? Pues, efectivamente. Y no se crean, que a nosotros nos arroja muchas luces sobre cómo son los palestinos, cómo se divierten, y cómo no les dejan divertirse. A ver si se pensaban ustedes que el único sitio donde limitan el ocio de alguna manera es aquí. Porque de la Rocha a Marengo puede haber controles de alcoholemia, pero no hay checkpoints militares.


Por ERIKA P.
Sin que sirva de precedente, poco seria

Era allá por febrero y era una de las primeras veces que yo salía de juerga en serio por Belén. Los días indicados para ello son los jueves y los sábados, puesto que los días de fiesta son el viernes para los musulmanes y el domingo para los cristianos. Elegimos el sábado, ya que todos mis compañeros de juerga eran cristianos. Sólo Farid, uno de los colegas, expresó sus reservas, porque tenía pensado ir al día siguiente a pedir la mano de su novia a casa de sus posibles futuros suegros y no le parecía demasiado adecuado ir de resaca… Aunque al final, una juerga es una juerga, y no pudo resistirse.

Y empezamos...
Sábado, 9.30 de la noche: Wasim me llama para decirme que pasa a buscarme en coche en una hora. No pregunto por el plan, no sirve para nada. Todo se hace a lo palestino, “sobre la marcha”.

11.00: Con puntualidad palestina, Wasim llega con Amir a buscarme a casa con el coche. Subimos al centro de Belén y nos juntamos con los demás, que van en el coche de Jawad. Pregunto a Amir: “¿A dónde vamos ahora?” Él responde: “Habíamos pensado ir al Ricardo´s a comprar bebida y de ahí irnos a las afueras de un monasterio que hay aquí cerca. Mis padres tienen tierras allá. Dentro de un mes o dos el muro pasará por delante y ya no se podrá ir, así que hay que aprovechar ahora”. Ponemos rumbo a la tienda.

11.30: Llegamos al Ricardo´s, una tienda situada en un alto, al lado de una base militar israelí, en plena zona C (zona de control israelí). Me llama la atención el nombre de la tienda. Wasim me explica que Ricardo, el dueño, es hijo de refugiados palestinos que se fueron a Chile, como tantos otros, y que por eso se llama así. “De hecho, hay más familiares míos viviendo en Chile que aquí”, añade.

11.45: No hay forma de ponerse de acuerdo con la bebida. Al final optamos por el denominador común: vodka (un vodka llamado ‘Perfect’) con limón.

12.00: Como suele pasar, nadie me deja pagar. Me dicen que ellos son los anfitriones y que cuando vayan a mi ciudad ya pagaré yo. Entre tanto, me fijo en un señor barbudo que coge varios packs de cerveza. Al salir, le digo a Yaser, otro colega: “Si hubiera tenido que apostar, hubiera dicho que ese de ahí es musulmán”. “Seguramente lo será”, me contesta. “¿Y qué hace comprando cerveza?” replico yo. “Hay musulmanes que beben, y por esta tienda pasa mucha gente de Hebrón porque allí tienen terminantemente prohibido el alcohol y tampoco tienen tiendas donde comprarlo. Así que se vienen a este sitio, que está apartado de todo, en la carretera hacia Hebrón, y al lado de una base militar y se aseguran de que nadie les va a ver comprar alcohol, y luego se lo llevan a sus casas”.

Botellón frente al asentamiento
12.20: Llama una amiga israelí de Wasim que iba a salir con nosotros diciendo que finalmente no va a venir. La razón: tiene que estar pronto de vuelta en casa y no conoce bien el camino para entrar en Belén con el coche evitando los check points (los israelíes tienen prohibido entrar en zona A controlada por la Autoridad Palestina) así que, entre que encuentra el camino y una cosa y otra, se le iba a hacer muy tarde.

12.40: Llegamos a la carretera del monasterio, que está en un alto, en zona C (zona palestina de control israelí). Dejamos puesta la música en los coches, las luces encendidas, y abrimos las botellas. A nuestros pies, un valle. Al otro lado del valle, una montaña con un asentamiento en la cima.

01.15: El jeep militar que da vueltas por la montaña, rodeando el asentamiento se para, se gira hacia donde estamos y enciende un fogonazo de luz que nos enfoca directamente. No hago nada, a la espera de que los palestinos reaccionen primero. Wasim levanta el vaso en dirección a la luz y comienza a echarse vodka. La luz se desplaza hacia un lado. Wasim se pone a correr en la misma dirección con la botella y el vaso gritando: “¡Espera, espera a que me lo llene, que llevo toda la noche a oscuras sin saber qué coño me sirvo!” Yaser, Jawad, Amir y el resto empiezan a saludar, y yo pregunto si no estaremos haciendo mucho el payaso en mitad de un área C. Amir me dice: “No se van a molestar en venir por una cuadrilla de gente bebiendo, como mucho les estaremos dando envidia”. Efectivamente, el jeep apaga el foco de luz, gira sobre sí mismo y prosigue con sus vueltas alrededor del asentamiento.

01.30. Se unen varias francesas que Amir conoce, que llegan en coche.

02.00: Tras escuchar la Camisa Negra de Juanes y un par de canciones de Andy y Lucas que Wasim llevaba en el coche, suena ‘Bailamos’, la canción de Enrique Iglesias. Protesto: “¿Pero de quién es ese CD?” Farid salta como un resorte: “Eh, a Enrique Iglesias y a su padre ni los toques, que son sagrados”. Empieza la guerra por la música. Wasim quiere poner a un DJ holandés llamado Armin Van Buuren, que le encanta; Amir quiere poner música árabe y Jawad protesta porque nunca escuchamos Marylin Manson, que es lo que a él le gusta. Los demás están ocupados intentando emborrachar a Farid para que no se vaya pronto a casa, como tiene previsto.

Desvariando
02.20. Alguien comenta una noticia que ha salido en la prensa sobre las posibilidades de que suceda un terremoto en Israel. Otro sugiere que a lo mejor hay un tsunami. Wasim, que ya lleva unas cuantas copas, se lo imagina: “Pues si hay un tsunami, el agua entraría por todo Israel y chocaría contra el muro, así que nosotros estaríamos salvados e Israel sería la piscina de los palestinos. ¡Conflicto resuelto!” Risas. Le recuerdo que Jerusalén está en el lado israelí del muro. “Que le den a Jerusalén”, me responde.

02.45: Decidimos irnos. Jawad y Amir conducen los coches; son los que menos han bebido. Wasim dice que tiene hambre, así que decidimos pasar por un garito de comida rápida de la calle principal de Belén que abre hasta las tantas. Entro con ellos a pedir un botellín de agua. Voy ya bastante contenta. No sé lo que le echan al vodka ‘Perfect’ pero, con dos vasos, una ya va vuelta al aire.

03.00: Todos se sientan en los bancos del restaurante y Wasim y yo salimos a echar un cigarro (no porque no se pueda fumar dentro, porque aquí se puede fumar hasta en los autobuses, sino por estar al aire libre). Voy a encender el mechero cuando de pronto oigo un pitido de automóvil que me resulta familiar. Levanto la vista y veo pasar, delante de mis narices, por la calle principal de Belén (zona A controlada por la Autoridad Palestina donde los israelíes tienen prohibido entrar según los acuerdos de Oslo) una larga línea de jeeps militares israelíes. Los cuento. Son 11. Un chaval de unos 10 años que andaba por allí (seguramente proveniente de un campo de refugiados próximo), coge una piedra del suelo y carga el brazo para lanzarla. Wasim se abalanza sobre él y lo evita. Los jeeps se alejan. Wasim le empieza a chillar al chaval si sabe el lío en que nos podía haber metido a todos, y si sabe que se podría pasar meses en la cárcel por eso. El chaval le mira furioso, se da la vuelta y se va sin decir nada. Yo sigo con el mechero en la mano y el cigarro en la boca, sin encender, asimilando el momento. Pregunto a Wasim qué hacen los jeeps en Belén, y me contesta indiferente: “Irán a arrestar a alguien, lo hacen a menudo y siempre por la noche”.

03.30. Una vez Wasim (y algún otro que ha caído en la tentación) ha comido un sándwich, ponemos rumbo a la discoteca.

La discoteca
03.45. Llegamos al Zeituna, la discoteca (ahora se llama Layyal, que significa algo así como ‘Nocturno’, pero la primera vez que fui se llamaba así, ‘Aceituna’ en árabe). Farid ha sido finalmente emborrachado, pero a pesar de ello dice que no va a entrar porque ya la ha liado suficiente y el domingo es un día importante. Se va. “Qué pena, ¡es el primero que perdemos!” Bromea Jawad. Llegamos a la puerta y me informo de que la entrada vale 50 shekels (10 euros) sin derecho a consumición. Las francesas lo oyen y todas menos una deciden no entrar e irse a casa. Tras ellas, la mayoría de los palestinos también. Sólo hay dos, Wasim y Jawad, que quieren entrar. Pregunto al resto por qué se quieren ir, y Yaser me dice: “Tenemos que ser el mismo número de tíos que de tías para poder entrar”. Me quedo sorprendida. Wasim comenta algo de que conoce al encargado, pero Yaser dice: “Da igual, os lo pasaréis mejor si estáis sólo los cuatro”. Yo no entiendo nada, pero decido a entrar.

04.00: Empujo la puerta de entrada a la disco y lo primero que oigo es…. ¡¡El Bamboleiro de los Gipsy Kings!! Quizá por lo inesperado del asunto, me hace muchísima ilusión, así que me lanzo a la pista de baile, arrastrando a Wasim, Jawad y la francesa. A los pocos segundos descubro, ante mi sorpresa, que prácticamente todos los tíos de la disco, incluyendo a Wasim y Jawad están bailando… ¡¡y además lo hacen bien!! (Lo siento pamploneses, no estamos muy acostumbradas a esto… ) En la barra, tres o cuatro personas esperan a que les sirvan la copa y en las sillas y mesas de alrededor de la pista, sólo hay alguna pareja acaramelada. Todo el resto de la gente está en la pista bailando como loco, cantando juntos, chillando, sudando, vacilándose con los de alrededor; un ambiente de alegría, euforia y despreocupación que se contagia al cuerpo rápidamente.

04.15: Tras perder de vista a Jawad y a la francesa en medio del jaleo, me percato de un detalle: todo el mundo baila en parejas. Debería de resultarme raro; sin embargo, el hecho de bailar de dos en dos no impide a nadie vacilarse con las parejas de alrededor y cantar con ellos, lo cual me resulta de lo más natural; de hecho, yo llevo un rato bailando “con” Wasim y ni siquiera me había dado cuenta. Entonces entiendo las palabras de Yaser, “si estáis sólo los cuatro, os lo pasaréis mejor”. A las canciones de los gipsy kings les siguen canciones antiguas de Madonna, alguna de Shakira, Beyoncé, Ryhana, y los últimos éxitos discotequeros. Si no fuese por las canciones árabes que se intercalan, podría cerrar los ojos y encontrarme en Marengo… “Solo que en Marengo… No hay este ambiente en el que parece que nos conocemos todos y da igual con quién te pongas a bromear…. ¡ni la gente baila así!”, pienso.

05.15. Llevamos más de una hora bailando y cantando sin descanso, y tanto Wasim como yo estamos sudando como pollos. Me enciendo un cigarro y viene el segurata a decirme que en la pista está prohibido fumar. “Tiene gracia”, pienso. “Será el único sitio en toda esta zona A donde no se puede fumar, la pista de baile de la discoteca”. Wasim dice que él también quiere fumar, así que buscamos a Jawad y a la francesa y nos sentamos en una mesa. “¡6 eurazos el cubata!”, me dice la francesa. Decido no pedir nada. Le pregunto a Jawad por qué la norma de que entren el mismo número de hombres que de mujeres. Me dice que “son pocas las mujeres árabes a las que sus familias les dejan salir por la noche”. Aunque sí se ve algún grupo de amigos mixto, Jawad me explica que “la mayoría de las mujeres que están aquí están prometidas y han venido con sus parejas, o han salido a celebrar alguna fiesta especial, seguramente con alguno de sus hermanos”. Lo que yo deduje por lo que me dijo es que si no imponen esa norma, la discoteca acabaría siendo un campo de nabos borrachos que no harían más que crear problemas.

La vuelta a casa
05.45. La discoteca cierra. Nos subimos al coche de Jawad y nos vamos a un pequeño establecimiento con un horno en la parte alta del centro de Belén a comer Kaek (pan con sésamo) relleno de queso fundido. Vemos amanecer desde allí con las llamadas al rezo de las mezquitas sonando de fondo.

06.30. Entro al patio de casa después de que Jawad me traiga en su coche. Los vecinos y el señor de la tienda de debajo de casa, que ya están todos despiertos, me saludan intrigados, seguramente preguntándose si vengo o si voy. Llego al baño con intención de lavarme la cara y no sale agua del grifo. “Mieeeeeeeeeeeeerda”. Salgo al patio y pregunto al vecino. “Israel ha vuelto a cortar el agua”, me confirma. Después de la noche discotequera, vuelta a la realidad; el corte de agua le ha tocado otra vez a mi barrio. Cojo varias botellas de agua que mis compañeras de piso y yo almacenamos para estos casos debajo del fregadero, me lavo la cara y los dientes y me voy a dormir.

(Por cierto, Farid fue de resaca y con cuatro horas de sueño a pedir la mano de su novia y la consiguió. Se casan el año que viene y estoy oficialmente invitada a la boda).
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sábado, 19 de febrero de 2011

Memorias de una casa hoy en ruina

Hace unos días, se publicaba en prensa la inminente demolición de una buena parte de las casas “baratas" sitas en la c/ Leyre, Amaya y Teobaldos de Pamplona. Una manzana que estuvo llena de vida, y en la que, por ejemplo, vivió Paki, una de nuestras lectoras. Ante la noticia, se han presentado en su memoria muchos recuerdos que plasma en este escrito para compartirlos con todos los txistorreros y txistorreras.

Por FRANCISCA OLIVARES
Recuerdos de quien nació allí

Yo nací en un primer piso, interior derecha, de la C/Teobaldos nº 11. Era una casa con un portal enorme, tenía 4 plantas con 5 viviendas en cada una de ellas y ninguna era igual a la otra. A mano derecha, 2: una con 5 habitaciones, despensa en el pasillo, amplia cocina y váter (inodoro y lavabo), así eran todos los váteres de todas las viviendas de la casa. A mano izquierda, otra con 6 habitaciones, cocina y una bonita terraza muy amplia. Los balcones daban a la calle Teobaldos y a un patio interior. En la otra, además de a la C/ Teobaldos, también a la C/ Olite y a la terraza, que también daba a ésa calle.

A mano izquierda, 3 viviendas - en una de las cuales yo nací -, tenían 4 habitaciones, dos con balcones a C/Olite, dos a la terraza y una interior, que llamábamos “la alcoba” una cocina amplia y una terraza igual a la descrita anteriormente. La vivienda del Centro, al igual que la de la izquierda, eran interiores y no tenían más que tres habitaciones, más pequeñas, y todas las ventanas daban a patios interiores, muy amplios.

Fui creciendo, escuchando nombres tan sonoros como Anselmo, Antón, Facundo, Ruperta, Pantaleona, Patrocinio, Dorita, Sabina, Teófilo, Onésimo, Goya...; nunca los he leído en el Registro Civil de nacimientos.

Aquella casa, como casi todas las de alrededor, era una verdadera comunidad de vecinos: nos conocíamos todos, la relación entre todos, generalmente era muy buena, se participaba de lo bueno. Cuando se casaba alguna de las vecinas, se adornaban las escaleras y el portal con las plantas que cada vecino tenía en su casa, se salía a los rellanos para desearles lo mejor y ver qué guapas estaban; y si eran los vecinos, no se adornaban la escaleras ni el portal, pero igualmente se salía a desearles lo mejor en su nueva vida. Recuerdo cómo celebramos todos el acierto de una quiniela de 14, por parte de nuestro vecino de terraza, era como si a todos nos hubiera tocado. Cuando fallecía alguien de la casa, allí estaban todos para colaborar en lo que hiciera falta, generalmente se velaba el cadáver toda la noche y siempre había algún vecino acompañando a la familia, incluso se hacían turnos, para que no estuvieran solos. Si alguno tenía una necesidad, como dejar a sus hijos, siempre había una vecina que se ofrecía a hacerlo. Si se había terminado, cualquier producto, no había problema, se llamaba al vecino y si lo tenía, problema solucionado.

Espacios comunes y familiares
Recuerdo que no había frigoríficos, en todas las casas existían las despensas, una especie de cajón, cuyas paredes eran de rejilla, por donde entraba el aire, allí siempre había un tazón con agua y dentro un buen trozo de mantequilla, pescado envuelto en papel de estraza. No había lavadora, en mi casa, vivíamos 8 personas, mi madre tenía unos baldes enormes de zinc, allí ponía un día sí y otro también, la ropa, con agua caliente y jabón de trozo, la dejaba toda la noche a remojo, al día siguiente la aclaraba en la pila de granito y una vez bien escurrida, se tendía en unas cuerdas que había de lado a lado de la terraza.

Tampoco había ducha ni bañera: de pequeña mi madre me bañaba en la pila de la cocina, y cuando dejamos de poder hacerlo, todas las semanas acudíamos a las casa de baños que había en la c/Tafalla. Ni pensar en el cuarto individual con espacio para el estudio. Mis dos hermanas y yo, utilizábamos una misma habitación, en el comedor, siempre había, detrás de la puerta una o dos camas plegables que se utilizaban a diario. El estudio se hacía a diario, alrededor de la mesa de la cocina: recuerdo perfectamente, a mi padre, leyendo la prensa, a mi madre cosiendo y nosotras tres estudiando. Cuando decíamos que ya lo sabíamos, mi padre nos tomaba la lección, y mi madre era la que generalmente nos corregía las redacciones y los problemas de matemáticas.

No existía la calefacción, ni central, ni individual: en nuestra casa, la cocina era de carbón, y en invierno, en un rincón del pasillo, mi padre instalaba una “chocolatera”, así le llamábamos. Extendía un tubo desde la estufa de carbón, por el techo hasta la cocina y allí se empalmaba con la salida de humos de la cocina a la chimenea general de la casa. ¡Qué calor daba aquella estufa! Además los colchones eran de lana: recuerdo que todos los años, venían unos hombres, con unas varas finísimas y vareaban la lana, hasta que quedaba toda suelta; más tarde los volvían a montar y aquella primera noche, era como si estuvieran en una nube. Recuerdo que el trabajo lo hacían en el rellano de la escalera. Y también recuerdo cómo, muchas tardes, algunas vecinas salían al rellano con cuatro sillas y una mesa, a jugar a cartas.

El cubo de la basura era como el de lavar la ropa, pero mucho más pequeño. A primera hora, se bajaba a la calle, y el barrendero pasaba con un carro tirado por un burro. Sabías que había llegado porque tocaba una especie de corneta; vaciaba los cubos y más tarde eran recogidos. Nunca faltó ninguno. El Lechero pasaba a diario: traía en un triciclo grandes garrafas llenas de leche, tocaba los timbres y se bajaba al portal con los recipientes. Lo mismo hacía el cartero: no había buzones y tenías que bajar a por la correspondencia. Si algún vecino no podía estar en ésos momentos, cualquier vecino le recogía la leche o la correspondencia.

Nuevos tiempos
Poco a poco, la mayoría de aquellas casas se fueron modernizando. Entraron primero las radios; más tarde, la TV, los frigoríficos, las lavadoras, las duchas. Desaparecieron las cocinas de carbón, llegó el butano. Desaparecieron aquellos comedores enormes y llegaron los cuartos de estar, con cómodos tresillos y muebles más prácticos. Desaparecieron las camas plegables y entraron las camas nido. Desaparecieron los papeles de las paredes... En una palabra: se hicieron más cómodas. Pero os aseguro que el butano jamás, jamás calentó aquella casa como lo hizo el carbón. Más limpio, pero también más húmedo.

Lo mejor de mi casa, además de las personas que la habitaron y la vecindad que había a nuestro alrededor, fue la terraza, en primavera y verano; sobre todo en verano, la disfrutábamos a tope. Allí pasábamos el día, desde el desayuno hasta la sobremesa de la cena; a veces pasaban algunos vecinos, se cantaba, tocaba la guitarra... era una gozada. Mi cuadrilla de aquel entonces la recuerdan como el mejor lugar de encuentro y divertimento.

La heladería familiar: Casa Amorós
Pero a mí, además del recuerdo de la casa, me queda el recuerdo de la Confitería, Heladería Valenciana, Casa Amorós, sita en C/ Leyre 1. Allí pasamos momentos inolvidables, los juegos en la acera, la comba, la china, "a la vi a la va", escondite, tres navíos en la mar, niños y niñas del barrio y no tan niños, lo pasábamos estupendamente, no había ningún peligro. Los Gigantes de Pamplona nos visitaban todos los años, y era un momento mágico.

Yo creo que todos los alumnos de Escolapios, Salesianos, Vázquez de Mella, Alumnos del Servicio Doméstico, pasaron por aquella heladería. Mi abuelo, el Sr. José, era una persona muy querida por todos ell@s: eso de que hoy en día vayas paseando por Pamplona y escuches “mira, las de Amorós” o te paren para hablar de lo deliciosos que eran los polos de este o aquel sabor, lo buena que era la limonada, o el mantecado, me llena de orgullo. Ahora es un bar que, además de la Heladería, ocupa en la esquina con la C/Olite, librería en aquellos tiempos y un taller lampistería.

Porque como muy bien decía, hace tres años, Lucía Baquedano en su columna La Ventana, aquella manzana de casas tenía en sus bajos una especie de Corte Inglés. Electricidad, Estanco, Alpargatería, Churrería, Taller mecánico, Garaje de La Roncalesa, Fábrica de caramelos, Peluquería de caballeros, Bares, Cochecitos Pérez, panadería, Tostador de Café, Almacén de Ferretería, Carbonería, Reparación de calzado, Mercería, Garaje, Carnicería... recuerdo todas sus caras, recuerdo todos sus nombres; y, siempre que paso por cualquier de esas calles, siento una nostalgia enorme y tristeza.

No dejan de ser paredes, que nunca fueron descuidadas por sus inquilinos. De una cosa estoy segura, que cuando las nuevas casas se pueblen de vecinos, nunca llegarán a vivir, ni sentir, lo que allí vivimos y sentimos entre todos los vecinos de las casas baratas, las casas de Gorricho.
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