Lector dominguero de prensa y folletín

Había quien pensaba que sería el comunicado definitivo, otros creían que habría declaración de tregua, y no faltaba quien apostaba por el petardo aberriegunero, que todo vale para ser noticia en Domingo de Resurrección. Y, al final, fue niño. Comunicado habemus. Perifrástico como siempre, vacío como casi siempre, repetitivo hasta la extenuación. El comunicado ni siquiera permite creer que haya algún ideólogo en la organización. No, porque da la sensación de que hubo alguno en 1991, estableció las ideas fuerza... y, a partir de ahí, basta con "cortar y pegar".
Resumidamente, por abreviarles el tema a quienes no lo leyeron, el comunicado viene a apuntar (y me perdonen por el verbo elegido) tres ideas. Una: que ellos estarán encantados de negociar con los Estados francés y español en cuanto éstos muestren una voluntad inequívoca de querer solucionar las cosas (obvian el "otra vez"). Dos: que aunque no les da tiempo a analizar esa petición de los mediadores internacionales (y aquí les ha faltado escribir "es que al jefe lo tenemos escondido en París, y no puede ponerse"), la solución será cosa de los vascos y vascas y no de los de fuera. Tres: que, aunque cese el conflicto armado, habrá un conflicto político que no cesará si no se arregla.

Pues sí, que no aprendemos. Ya decía Hitler a las potencias europeas que, si se le oponían, iban a recibir hostias como panes. Y ya le avisaron a Troski que, si seguía en esa línea, a lo peor le pasaba algo (como morir de muerte natural, que es natural que te mueras si te clavan un piolet en la cabeza). Y, en la Historia reescrita por estos guionistas encapuchados, Maria Antonieta tuvo la culpa de su muerte, desde luego, ¡a quién se le ocurre pegarle un golpe con la nuca a una pobre hoja de guillotina! A quién se le ocurre, desde luego.
Lo que está claro es que, cuando haya que negociar (porque habrá que negociar, no lo duden) la desaparición de esta gente como grupo, será interesante tratar tema de su reinserción o reconversión laboral. Al de los comunicados ya se lo ha pedido Álex de la Iglesia, que quiere darle a los Goya un toque surrealista y transgresor.
1 comentarios: on "El caso de la cosa esa que dicen "comunicado""
Muy bueno Sr. Rabo. Esa históra a la que refiere va ha ser la más larga de los tiempos, con sus consecuéncias, vamos ha necesitar rollo largo de papel higiénico para escribirla.
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