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Economía

domingo, 14 de junio de 2009

Memorias de un falso Mini 850

Por NA-5412-A
Creo recordar que así me llamaron


El de la izquierda no soy yo: es un primo mío de Barcelona que era tan guerrero como yo, 1000. Lo que pasa es que a mí no había plaquita en la chapa que me destacase de otros que, por cuerpo, eran 850. Yo resultaba ser un tapado, un camuflado, un coche con cierta suerte para mí y para mis dueños. Para mí, porque no tenía a los macarras del barrio con el destornillador preparado para quitarme las plaquitas de 1000. Para mis dueños, porque en aquella época el peaje se pagaba según cilindradas, y yo era más barato de lo que, realmente, debía ser.

Pocos saben que los Mini venimos de un diseño hecho en una servilleta de un bar. La cuestión era sencilla: motor delantero en posición transversal, o sea, cruzado. Se trataba de que lo que nos movía ocupara el menor espacio posible, para - en unas dimensiones muy reducidas - tener un espacio interior similar al de otros coches más grandes. Nos fabricó primero BMC, luego Authi en Pamplona (sí, sí, aquí mismito), y luego BMC-Authi.

Yo salí, con motor 850, de la fábrica de Pamplona, no recuerdo cuándo. Era negro, con el techo blanco. Mi primer propietario fue un tipo de unos 30 años para el cual fui un regalo de la constructora de su piso. Resulta que se compró una casa en las torres de Zizur, que entonces parecían estar en el quinto pino; y, para contrarrestrar los recelos de los compradores, la constructora regalaba un Mini a cada comprador.

Él fue quien encargó a un colega que me rectificara, que me pusiera un motor más potente. Hoy no hubiera pasado la ITV, pero entonces las cosas eran algo más sencillas. Además del motor, me hizo un pequeño apaño de chapa que hoy no nos atreveríamos a llamar tunning: me puso dos rayas paralelas en rojo, recorriendo mis laterales. Poco después me vendió, y mis siguientes compradores me cuidaron durante varios años.

Recuerdo una Pamplona totalmente nevada, con palmo y medio de nieve, y mi conductor metiendo las ruedas del lado derecho en la rodada marcada en la calle. Como era más estrecho, mucho más, que la media (el que me precedía era un Citroën DS, casi nada), aprovechaba solo la mitad de la rodada. Pero no perdía la tracción. Tenía las ruedas muy estrechas, casi perfectas para la nieve. Pesaba poco, muy poco, y corría bastante. Salía el primero de los semáforos, y al siguiente propietario eso le costó una buena multa por exceso de velocidad. Aquel tercer propietario me exprimió de lo lindo, y acabé mis días bastante castigado y en el desguace. Como la mayor parte de todos los Minis que hemos salido de las fábricas desde 1959, hace hoy 50 años.

Éste de arriba tampoco soy yo. Es otro primo, blanco él, pero con el que compartí desguace. De él me sacaron a piezas, algunas para coleccionistas de automóviles clásicos. Otras tuvieron un final más curioso: mi calderín de expansión hace hoy una útil función en una vieja placa solar de 1989. A los pioneros en energías renovables tampoco les resulta fácil encontrar piezas para esas placas. Yo no estoy a disgusto en esa última función, de parche para otros primos e incluso para aparatos muy distintos a un coche. Desde luego, estoy orgulloso de ser lo que he sido: un coche mítico. Pero no creo que cualquier tiempo pasado fuera mejor.

Ahora bien, les confesaré un secreto: nunca he aguantado a ésos que ahora llevan nuestro nombre. Sí, sí, a esos Minis que fabrica BMW. Son unos pijos y unos clasistas. Que no lo digo yo, que lo dicen muchos de los que los conducen. Debe ser cosa de los tiempos, porque aquí, a mi lado, tengo un Escarabajo hecho en Méjico hace 25 años que echa pestes sobre sus herederos. Se lamenta de que, con lo que él costaba, en proporción a los sueldos, hoy no se podría pagar ni la revisión de los 50.000 a los actuales Beetle. Vamos, que aquello de que Volkswagen significa "coche del pueblo" no va con ellos.


7 comentarios: on "Memorias de un falso Mini 850"

Johnny dijo...

entrañables memorias... meneo al canto.
http://meneame.net/story.php?id=696858

Completamente de acuerdo con el ultimo parrafo

Redacción LTXD dijo...

Muy agradecidos, Johnny...

Anónimo dijo...

A quienes gozamos hace años de la conducción de un Mini, en el que apenas cabíamos aunque algún compañero se atrevía a definirlo como un coche familiar (ahora tiene un Mercedes), nos resulta un artículo extrañable y lleno de agradables recuerdos,.... por lo menos a mí me provoca esas sensaciones.
Gracias Mini por permitirnos aparcar en huecos increibles en los que ningún otro cabía y convertir a la ciudad en una selva menos inhóspita.
También estoy de acuerdo contigo, Mini, en que tus primos de hoy se han quedado a mitad de camino entre lo encantadoramente retro y lo pijo

Kepa Jametxo dijo...

Según me cuenta Antitodo, echarse un polvo en un mini era imposible.

sagutxo dijo...

parece mentira..... yo tambien fui en uno de esos, y era cuando hacia "la Mili". siempre lo he pensado: contra Franco, éramos más jóvenes......

AntiTodo dijo...

a la R. LTXD

Mi comentario va a ser injurioso, difamatorio y dañino.

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jo jo jo!! Yo no cuento nada y menos a ti. A ver si algún día aportas algo a la raza humana.

Aborto obligatorio y eutanasia activa ya!!

Antitoda dijo...

Antitodo: ¿tu amigo Kepa Jametxo es el de la página sexual petardas.com?

http://www.petardas.com/