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Juan José Domínguez

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Economía

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Estoy en huelga

Ver que se publica algo bajo el título de arriba no deja de ser curioso. Pero lo aclaramos: como en La Txistorra Digital siempre intentamos ver las dos caras de la moneda, y puesto que Juan José Domínguez escribía ayer sus argumentos contra esta huelga, hoy queremos que sea un huelguista quien explique su postura y por qué para el 29-S. Miguel Izu, muy atento siempre, se presta a escribirnos estas líneas.

No es un esquirol, lo dejó escrito

Hoy día 29 de septiembre de 2010 estoy en huelga. Me pide la redacción de La Txistorra Digital un artículo a favor de la huelga general que compartirá espacio con otro en contra (al que espero que los lectores no hagan ni puñetero caso), y supongo que no se puede argumentar mejor que con el ejemplo. Y más si cuento que no me pagan por no trabajar, como dicen las malas lenguas de los sindicalistas liberados: la huelga me sale exactamente a 147,92 euros que me descontarán de la próxima nómina (lo sé hasta el último céntimo porque soy reincidente, también hice la huelga de funcionarios de junio y me lo recordaron en la nómina de julio).

¿Qué por qué estoy en huelga? A estas alturas creo que las razones están más que expuestas y argumentadas. Sin ir más lejos lo viene haciendo contundentemente Vicenç Navarro, uno de los pocos intelectuales que no ha vendido su alma al capital (que es mucho peor que venderla al diablo, te paga mucho menos de lo que vale y además en unos bonos que van perdiendo valor según se acerca la fecha de vencimiento); entre otros muchos de sus artículos citaré “Los sindicatos llevan razón” y “Los sindicatos europeos y españoles llevan razón”. Yo también he escrito y publicado últimamente alguna cosa, pecaré de inmodestia y me citaré a mí mismo: “Triple engaño” y “No están las cosas como para no hacer huelga”.

Sobre todo hago huelga porque soy una persona pacífica y pacifista, respetuosa del orden y de los derechos de los demás y que procura tener buenos modales. En otras épocas una estafa social y política como la que estamos sufriendo solía desembocar en que quienes no querían ser súbitos ni vasallos sino ciudadanos con derechos asaltaban cuarteles y palacios, guillotinaban o fusilaban a los poderosos, prendían fuego a las oficinas bancarias (preferiblemente con los banqueros dentro) y se incautaban de tierras y fábricas. Como sabemos que tales actos no son de buena educación y suelen generar efectos indeseados, aunque nos lo pida el cuerpo nos abstenemos de tomar medidas tan drásticas y nos conformamos con una protesta tranquila y ordenada, intentando no molestar más de lo necesario a las multitudes idiotizadas por la televisión que creen que no es necesario salir a la calle.

Que sí, que los sindicatos son, parafraseando a Churchill, la peor institución de defensa de los trabajadores si excluimos todas las demás. Unas organizaciones nefastas y despreciables, sobre todo si las comparamos con otras tan ejemplares como la CEOE de ese titán de la empresa llamado Díaz Ferrán, que no apoya la huelga, los partidos políticos, que tampoco apoyan la huelga (con alguna prescindible excepción, como Izquierda Unida), el Fondo Monetario Internacional (no le he oído decir nada estos días, pero me da que no apoya la huelga) o el Banco Central Europeo (creo que tampoco está hoy en huelga). Me avergüenzo de las malas compañías con las que estoy haciendo la huelga, todos esos insufribles trabajadores con contrato fijo (si es que sigue existiendo tal cosa) que a lo mejor se creen que tener trabajo es un derecho y no un privilegio, esos parados vagos e inútiles que quieren vivir del subsidio o, peor, esos sindicalistas parásitos que todavía creen en los derechos de los trabajadores. Pero, en todo caso, cuando te sodomizan contra tu voluntad es conveniente quejarse un poco so pena de que piensen que te gusta y te hagan repetir.

13 comentarios: on "Estoy en huelga"

Anónimo dijo...

Alguien que puede prescindir de 147,92 euros dos meses en un año puede permitirse la excentricidad que quiera, incluso la de considerarse de izquierdas. Jesús, qué bien viven los burgueses proletarios en el siglo XXI. Qué obscenidad.

Anónimo dijo...

Y como funcionario que se confiesa, supongo que también disfruta de unas franquistas pagas extraordinarias. ¿La memoria histórica contra ese privilegiado anacronismo funcionarial no actúa?

Syldavo dijo...

Como dice el artículo de Izu, se considera que tener trabajo no es un derecho sino un privilegio. Así que es normal que le llamen burgués por un descuento de 148 euros, cuando decía la prensa ayer que el descuento medio en este país por un día de huelga es de 128 euros. Supongo que Anónimo (cuyo sueldo es tan anónimo como él) considerará burgueses incluso a los que no lleguen a la media solo por tener un salario del que les puedan descontar. A estos niveles de miseria, saliendo de la nada que diría Groucho, hemos llegado.

Anónimo dijo...

Haga cuentas, que a mí se me dan mal de tanto estirarlas. Descontando el precio de alquiler del piso compartido, la luz, el agua y la manutención con nula atención, me quedan al mes unos 125 euros. Creo que hay que llamar a la revolución y asaltarlo todo, sin olvidarse de los sueldos de privilegiados que se pueden permitir perder 147,92 euros por un día de lucha sindical de parque temático. Me empiezan a recordar mucho a esas señoras de pelo cardado que montan esos rastrillos solidarios por los madriles, para ganarse el cielo que no existe.

Syldavo dijo...

Si es verdad lo que dice, el mayor problema de Anónimo no es económico, sino mental. Le han comido el coco y en vez de estar cabreado con los culpables de la crisis (banca, patronal, gobierno) se cabrea con los trabajadores que hacen huelga. Se equivoca de enemigos y hace el juego al sistema yendo hoy a trabajar por su sueldo de mierda.

Anónimo dijo...

Syldavo, tómese algo anda, que le noto en un anormal servicio máximo y desentona con el día, y no por anormal o servicial, sino por máximo.

Javier dijo...

Anónimo... yo te doy la razón en algunas de las cosas que dices (resta los insultos, claro). Incluso estoy de acuerdo en que poder perder 280 euros al mes es un lujo que no todos pueden darse.

Ahora bien, si te quedan 125 euros pelados, y teniendo en cuenta todo el tiempo libre que demuestras tener con tu perenne presencia aquí, ¿has pensado en el pluriempleo?

Sin acritud... ;-)

Javier dijo...

De acuerdo con su exposicion Izu pero su compañero Molinero no desperdicia ocasion para molestar, de palabra, a los "compañeros" sindicalistas nacionalistas, hoy mismo nos ha dicho que Ela y Lab estan por la reforma laboral de Zapatero el otro dia esquiroles de lujo, es para fomentar la unidad sindical, no son solo ugt y comisiones los culpables de esta desunion pero desde luego bastante sin entrar en capitulos de subvenciones, en Navarra, medallas y algun que otro desaguisado

Javier dijo...

Anonimo la envidia es libre y por lo que veo grande, ni todos los funcionarios son vagos, lo demuestran sacando la oposicion, ni el sueldo es grande, el problema no son los sueldos de los funcionarios y demas con un puesto de trabajo decente, son las miserias de sueldos minimos y las condiciones laborales gracias a las cuales hay personas y empresas con grandes beneficios, no soy funcionario

Javier dijo...

Y yo soy el primer Javier que ha hablado y sólo quería aclarar que los otros dos comentarios con la firma de Javier no son míos. Parece hecho a mala baba.

amaiur dijo...

Es verdad que es necesaria una revolución contra el poder y contra la aristocracia, pero el problema hoy es que la clase privilegiada abarca a instituciones y tipos que tradicionalmente eran los que clamaban por la guillotina.

El poder y la aristocracia, la clase poderosa está conformada por la banca (cívica o no), los rentistas, los accionistas perpetuos, los apellidos incombustibles, pero, Miguel, ahora también por los partidos políticos (todos), los sindicatos (al menos los que tenían asiento en la banca cívica), las instituciones, las ONG que necesitan a la G para que les paguen billetes de vueltas... en fin.
Que el pueblo llano somos cada vez menos, pero está claro que no estamos representados por nadie que tenga poder en este momento.

¿No hacer nada es estar conforme? ¿Qué otra cosa nos queda? ¿En quién o a qué creemos?

Y no soy pesimista. Estoy convencida de que a este sistema le queda poco, pero igual creo que la solución no está en aquello que dijeran Bakunin ni Marx hace más de 100 años. El discurso comunista para combatir el capitalismo es igual de caduco. Son caras de la misma moneda. Hay que reflexionar y proponer otra cosa. En fin, eso creo.

Cicerón dijo...

Miguel, me da la sensación de que tú vives en un mundo que no se corresponde con el mío. En el tuyo puedes hacer huelga. En el mío es obligatoria, como al resto de los cinco millones que les pasa lo mismo que a mí.
Por otra parte, los que a ti te representan y no a mí, porque yo no les importo, no soy fijo, son señores que viven muchos de ellos a costa de un sueldo que le paga el Estado vía cursos de formación y otras engañuflas..¿Sabes de lo que te hablo, verdad?

Anónimo dijo...

Buen tema. A los sindicatos no les interesa que un parado encuentre rápidamente un puesto de trabajo. La explicación es sencilla:

Cuantos más parados la izquierda sindical aumenta sus ingresos por organizar esos cursos de formación que sólo sirven para pasar el rato.

Cómo forrarse con el paro o diréctamente con los parados.