Las entrevistas txistorreras

Sea con preguntas de nuestros lectores o sea respondiéndonos a nosotros, no tienen desperdicio. Y hay quien se atreve a responder...

Entrevistas

Incorrección política

El análisis y comentario político, de cuestiones navarras y del resto del mundo, nos lo da sin tapujos el politólogo y escritor Juan José Domínguez

Juan José Domínguez

Hablemos de dineros...

Con lo que nos cuentan El Filibustero y Jesús Jiménez, "Er Jimi", entendemos de fábula las cosas de la Economía navarra y del mundo

Economía

martes, 31 de marzo de 2009

Sanz, Caja Navarra y la boca cerrada

Por EL FILIBUSTERO
Ahorrador de calcetín


No es habitual que los medios nacionales hablen de los ires y venires de la comunidad navarra, a no ser que la cosa se ponga chunga (es decir, gamazadas, veranos compulsivos, presidentes corruptos o senadores fallecidos). Por ello nos ha llamado especialmente la atención un artículo brutal de un tal Alfonso Pajuelo (¿será pariente lejano de Leire Pajín?) en el newsletter “CapitalNews”. En su primera frase ya dice: Miguel Sanz ha perdido la que probablemente haya sido una de las mejores oportunidades de su vida para mantener la boca cerrada”.

Como poco nos ha llamado la atención, pues nos alegra que en el exterior se empiecen a dar cuenta de los fenómenos que tenemos por estas tierras.

El caso es que el artículo, que ya comienza posicionado desde un principio y arremete contra el Presidente, el Gobierno de Navarra y la CAN, aunque no realiza un análisis riguroso de la situación, pues se le olvida comparar a la CAN con muchas otras cajas, sí que apunta muchos temas preocupantes para la economía del Gobierno Foral.

Comenta que parece que el ilustre corellano no descarta adquisiciones en el mercado, y hace una importante crítica al atrevimiento de semejante personaje a decir, al estilo PSN en el agostazo, que está valorando a quien fusiona (como si Caja Navarra fuese el BBVA…) El caso es que no es bueno juzgar a nadie por su tamaño, sobre todo cuando es difícil saber si las fusiones van a solucionar algo. Precisamente porque, en este momento los economistas no están como para jugar al Predictor, y aunque las teorías económicas dicen que la fusión es buena solución, también es cierto que el coste que puede suponer el “apaño” del sistema financiero parece que lo van a asumir los gobiernos, es decir, al final, todos los ciudadanos.

Por eso también nos hace gracia que los listillos de la capital (aunque ahí todos son directores generales, aunque sea de su portal) vengan a dar lecciones a Navarra, no al presidente, que sin duda las merece, sino, por lo que nos toca, a todos los navarros. Nos hace gracia especialmente que hablen de fortaleza para hacer fusiones, cuando resulta que es el Banco de España quien, montando un “ménage à trois” pone la pasta en el affaire de la Caja de Castilla la Mancha y Unicaja, y los que vendrán; o cuando Monsieur Solbes habla de intervenir, pero sin nacionalizar, en las entidades financieras, o lo que es lo mismo, regalarles la pasta de los contribuyentes, para que les presten su propio dinero.

Como diría Jose María García, “Ojo al Dato!” el gobierno te sablea a impuestos para después prestar y/o dar el dinero a las entidades financieras para que te lo puedan prestar. ¿Y a alguien le extraña que el sistema financiero no funcione?. Esto se parece cada vez más a una película de los Hermanos Marx.

Y para terminar diremos que, si bien estamos de acuerdo en recordarle al señor Sanz que “en boca cerrada no entran moscas”, que la CAN es una entidad muy politizada ( y no sabe usted ni la mitad…) y demás, animamos a los investigadores del newsletter a que profundicen en la CAN. A que critiquen por ejemplo, el tema “tu eliges, tu decides”, un claro ejemplo de marketing que tiene como consecuencia la absoluta ineficacia de la gestión de los importes dedicados a la obra social.

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sábado, 28 de marzo de 2009

La Biblia para los navarros (4): Amaya y Sancho

Bibliógrafa apócrifa

EN ANTERIORES CAPÍTULOS... No nos extraña que te hayas perdido pues Santa Linda Evangelista llevaba mucho sin currar. Si quieres leer los capítulos anteriores, los encontrarás aquí. Resumiendo: está Navarra creada y Fermín y Puy han cometido el pecado foral.

Conoció (en sentido bíblico, se supone) Fermín a su mujer, Puy, la cual concibió y dio a luz a Amaya, y dijo: "Por voluntad de Jehová he adquirido mujer. Ahora, a esperar decenas de siglos hasta que inventen los tampones, la que se va a liar".
Después dio a luz a su hermano Sancho. Y Amaya fue pastorcilla de ovejas, y Sancho se hizo un rudimentario “chator” (que era como llamaban entonces a los tractores) y fue labrador de la tierra. Más abajo del Arga, en las cercanías del desierto de Bardenas.

Y aconteció andando el tiempo, que Sancho trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. En concreto, una alcachofa gorda como la cabeza de un bebé. Y Amaya trajo también de los primogénitos de sus ovejas. Y miró Jehová con agrado a Amaya y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Sancho y a la ofrenda suya (sería que no le gustaban las alcachofas, o que pensó que eran peruanas y no navarras).

Y se ensañó Sancho en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Sancho:
- A ver, ababol... ¿por qué te has enfadado pues? Cuando hagas bien, serás enaltecido; y si no haces bien... ojo que el pecado te acecha, y su deseo te poseerá.

Sancho castiga a su hermana
Sancho, enfadado, le dijo a Amaya: "Salgamos al campo". Y aconteció que, estando ellos en el campo, Sancho llamó a la sede del CDN y afilió a Amaya a ese partido. Y Amaya, asustada por la maldad de su hermano, salió corriendo y escapó.

Y Jehová dijo a Sancho:
- ¿Ande está tu hermana Amaya?
Y él respondió:
- Quéseó... ¿o es que tengo que andar vigilándole a cada ratico?
Y Jehová dijo:
- ¿Qué has hecho? La voz de tu hermana clama a mí desde la tierra, protestando por la maldad que has cometido. Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra. Cuando la labres, te saldrán higos chumbos en vez de espárragos, y mandarinas valencianas en vez de tomate para conserva. Y no habrá cooperativa que te compre los productos. Y tus tierras no estarán en Guenduláin y no te beneficiarás de la compra de derechos. Ahí te jodan.

Y dijo Sancho a Jehová:
- Hala, co, si que te pasas pués. Me echas de aquí, me jodes la huerta... y cualquiera que me coja por ahí me hará a mí lo mismo que le he hecho yo a Amaya. O peor aún: me acabará afiliando al Partido Carlista.
- Que no, co, que te pongo una señalica en la frente en plan que estás protegido y no te hará daño nadie. Y, si alguien te castiga, 7 veces será castigado.

Destierro de Sancho
Salió, pues, Sancho de delante de Jehová, y habitó en Benabarre, al oriente del Edén, a donde le costó un huevo llegar porque no había Transpirenaica.

Y conoció Sancho a su mujer (¿?) (no nos pregunten de dónde sale la mujer de Sancho: porque, si solamente existían Fermín y Puy y éstos tenían dos hijos, o era Amaya reaparecida protagonizando un doloroso incesto... o había por ahí alguna que se escapaba al censo de Navarra. Pero, bueno, misterios de la Biblia: el que quiera algo razonado, que se compre una novela).

El caso es que Sancho tuvo un hijo al que puso nombre de Túbal. Y llamo a la ciudad como su hijo, Túbal. Y a Túbal, que cuando creció se fue de Benabarre y volvió a la tierra de sus abuelos, le nacieron un montón de hijos: Caparroso, Berbinzana, Murillo, Peralta... y cada uno se fundó su ciudad. Y así se fue poblando ese lugar a donde había viajado Túbal, mientras otros hijos de Sancho andaban pululando al otro lado de los Pirineos. Y en éstas le llego a Túbal un hermano, de nombre Ramiro, que es el que acabaría liándola. Ya lo verán, ya. PROXIMAMENTE MÁS, AQUÍ, EN LA BIBLIA PARA LOS NAVARROS.
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jueves, 19 de marzo de 2009

Entrevista a Patxi Aldasoro, príncipe de la txistorra

Por JAVIER DOMÍNGUEZ
Plumilla txistorrero

Buscando la mejor txistorra, el olfato nos conduce a Olazagutía. El olfato y el premio que obtuvo, el pasado fin de semana, la Carnicería Paco, que consiguió por segunda vez la txapela a la mejor txistorra de Navarra. En el número 59 de la calle Mayor encontramos esta carnicería, en la que entramos sin saber si Paco Aldasoro, de 58 años y recién coronado "rey de la txistorra", podrá atendernos. Hay mucho ajetreo tras el mostrador, con hasta cinco personas de la familia trabajando sin parar.
En cuanto tiene un hueco entre los clientes, Paco nos atiende; brazos fuertes, manos curtidas de trabajo bien hecho entre la carne, ojos algo tímidos pero cargados de honestidad. Cuando le decimos que venimos de una página web, prefiere llamar a su hijo, Patxi,
“que es el que sabe de lo de Internet”. Así podemos tener una agradable charla con este "príncipe de la txistorra" que, al final acaba llevándonos a hablar de la Red de redes y de su potencial.

- Éste es un negocio familiar, pero aquí vemos muchas manos trabajando. ¿Todos los de casa?
- Aquí trabajamos todos a piñón, en equipo. Hay días que la txistorra la hace uno y días que la hace otro, según a quién le toque; pero siempre funcionamos con esa receta. Al fin y al cabo, es algo relativamente sencillo: carne de cerdo, con sal, ajo y pimentón.

- Sencillo pero hasta entre las txistorras hay clases, y los jurados dicen que la vuestra es la mejor. ¿Cómo lo hacéis?
- Trabajamos siempre igual. Mi padre suele resumirlo así: producto de primera calidad y mucho cariño. Trucos no hay, pero sí costumbres como probar la carne en crudo, antes de embutirla. Probamos, como los cocineros, que esté en el punto de sal, por ejemplo. Eso lo heredó mi padre del suyo y lo mantenemos. Aunque tengamos ya las medidas de los ingredientes cogidas, es ese último punto que te lleva a decir: “Así, está bien”.

- Y ese punto se lo probáis antes de embutirla...
- Antes de embutirla siempre en en intestino natural.

- Ahí puedes habernos dado una clave del éxito de vuestra txistorra: ¿no hay, actualmente, demasiada tendencia al “plástico”?
- Sí, la verdad; son cosas que por mejorar y aumentar la producción, se va a lo más fácil de hacer. Pero nosotros, desde luego, pensamos que no hay nada como lo de toda la vida.

Herencias
- Producto de toda la vida, como el negocio dentro de vuestra familiar... Y tú eres la siguiente generación. ¿Cuándo te tocará hacerte del todo con las riendas?
- Mi padre comenzó con doce años, cuando el abuelo enfermó y él se metió de lleno aquí, así que lleva ya 46 años. Y no le veo muchas intenciones de dejarlo. El año pasado, que tuvo problemas de salud, quisieron jubilarle... pero ya le ves. En cualquier caso, cuando toque, ya estoy mentalizado y seguiré con el trabajo.

- De hecho, ya estás trabajando en ella. ¿Desde cuándo?
- Te podría decir que llevo en la carnicería 34 años, que son los que tengo. Al ser un negocio familiar, he trabajado aquí fines de semana y he ayudado desde siempre a mi padre. Codo con codo, riñendo mucho (al final se mezcla lo del trabajo y lo familiar, y eso tiene sus pegas) y aprendiendo continuamente. Pero de lleno, me puse al dejar de estudiar, hace unos doce años.

- Y, ¿cómo ves el futuro? ¿Hay crisis para la txistorra, o para la carne en general?
- De momento, es uno de los gremios que está vadeando la crisis. Desde luego, la gente no deja de comer; aunque a más no vamos, y se reducen las ventas. Y dentro de los carniceros, hay diferencias. Los de Pamplona suelen decirnos: “En pueblos como el vuestro, se sigue comiendo buena carne y de confianza”. Ellos tienen la competencia de las grandes superficies y nosotros, aunque algo de esa guerra nos toca, nos salvamos.

- El premio, desde luego, os favorecerá.
- Por supuesto, a ver si nos da más vida. Ya acumula unos 15 premios, entre ellos dos primeros premios de Navarra, y otros dos en San Sebastián. Y eso se nota: viene gente que ya nos conocía y que se acuerda de nosotros, y otros muchos que nunca habían comprado aquí y llegan por el reclamo de probar la mejor txistorra.

- Y encandilarlos por el paladar, para que vuelvan.
- Eso está claro: que les guste y que vuelvan. ¡Tampoco hacemos demasiado si vendemos mucha sólo estos días...! Se trata de seguir haciéndola tan buena o mejor para que la gente nos la pida.


Nuevos canales de distribución
- Ya que hablamos de clientes, ¿habéis pensado en distribuirla también fuera de Olazti?
- De momento, vendemos la txistorra sólo aquí, en la propia carnicería; pero ya tiene un nombre y una marca y estamos pensando en comercializarla fuera.

- ¿A través de otras tiendas, por ejemplo en Pamplona o en Vitoria?
- Podría ser, llevamos tiempo mirando esa posibilidad, pero yo pienso más en hacer algo por Internet. Llevo de esa forma un alojamiento rural y me doy cuenta de que permite llegar a muchos sitios. El futuro lo veo en la venta directa por la red. ¡Hasta estoy haciendo unos cursos sobre ello...!

- Si tan claro lo tienes, ¿qué os frena?
- Hombre, es un canal muy interesante, pero hay cuestiones que a nosotros nos dificultan la entrada. Por ejemplo, que nosotros vendemos la txistorra a peso, y tendríamos que estandarizar las ristras para que el precio de la unidad fuese siempre el mismo. Vamos, que el cliente supiera cuánto va a costarle sin necesidad de que nosotros pesáramos el producto luego.

- Por cierto, ¿cuánto cuesta?
- Siete euros con veinte el kilo.

- Al precio que va la vida, no parece muy caro.
- Hay gente que nos dice, a raíz de los premios, que podríamos subirlo. Pero, francamente, nuestra idea no es esa: preferimos vender más cantidad que ganar subiendo el precio.

- Hablando de pagar... me quiero llevar, lógicamente, de la mejor txistorra de Navarra.
- Si no sabes cuándo la vas a cocinar, tengo aquí unas recién hechas y envasadas al vacío. Muy prácticas.

- Pues me llevo un par. ¿Cuánto es?
- Seis con treinta. Y, ya que nos vais a hacer “ruido” en Internet... toma una sin envasar: para la cena.
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jueves, 12 de marzo de 2009

Guendulain: se vende

Por MIGUEL IZU
Vendedor autorizado



Mi familia, como tantas otras, heredó del abuelo unos terrenos en el pueblo. No tantos como el Conde de Guenduláin, pero unas pocas robadas, y además hace unos años el Ayuntamiento hizo urbanizables algunas, aunque de momento no han merecido la atención de promotores y constructores.

El caso es que como toda honrada familia de la cuenca hemos alimentado la esperanza de que algún día el maná de los derechos urbanísticos también caería sobre nuestras cabezas. Ya sabíamos que no habíamos tenido tanta suerte como los que heredaron por las Mutilvas, o por Sarriguren, o por Cizur, pero confiábamos en que con el tiempo la mancha de aceite de la urbe pamplonesa se fuera aproximando a nuestros dominios. Qué alegría cuando le tocó el turno a Guenduláin que está sólo dos o tres kilómetros más cerca de la Plaza del Castillo que el solar de nuestros antepasados. Nuestra fortuna se acercaba.

Ahora lo estamos pasando muy mal. Con la crisis económica la construcción se ha parado, el suelo se devalúa (el nuestro poco, porque nunca valió mucho) y lo de Guenduláin ha entrado en vía muerta. Nuestro gozo en un pozo. Menos mal que el PSN ha propuesto y el Gobierno de Navarra está estudiando comprar los derechos urbanísticos de Guenduláin a sus titulares, esos esforzados promotores del interés general de Navarra que lo sirven con denuedo haciéndose cada vez más ricos, para indemnizarles por el grave quebranto que les ha supuesto no poder culminar el pelotazo millonario que esperaban y al que tienen legítimo derecho. Es lo bueno que tiene el capitalismo moderno, que si las cosas van bien el riesgo que corres por invertir tu dinero se recompensa con sabrosas ganancias, y que si van mal los poderes públicos vienen en tu ayuda.

Pues mis hermanos y yo vamos a echar una instancia para apuntarnos. Esperamos que el Gobierno de Navarra nos pague ahora, para que podamos aguantar la crisis y afrontar las hipotecas, el colegio de los niños y las vacaciones, el precio que esperábamos obtener algún día por nuestros solares urbanizables. Adquirirá así una reserva de terreno con mucho futuro urbanístico (pasado y presente no ha tenido) y nosotros veremos aliviada nuestra decepción por no haber podido participar todavía de los beneficios de la era del ladrillo. No dudo que tanto el PSN como UPN darán a nuestra solicitud el mismo trato que a las empresas de Guenduláin.

El caso es que tengo un amigo que cuando la bolsa subía y subía se aficionó a invertir, a comprar y vender acciones con buenas perspectivas. También lo está pasando fatal; sus inversiones se han quedado en nada, y además otros familiares y amigos que siguieron sus consejos también han perdido dinero. Le voy a aconsejar que haga lo mismo, que ofrezca sus acciones al Gobierno de Navarra para que se las compre al precio que tenían antes de la crisis y pueda afrontar su situación. Menos derecho que los de Guenduláin y que mi familia no tiene.

Y otro amigo también está con el agua al cuello. Se dedica a la compraventa de coches de segunda mano. Desde hace unos meses no hay manera, no logra vender nada cuando antes se los quitaban de las manos, y su empresa también tiene puestos de trabajo en peligro. Que te los compre el Gobierno, le voy a decir. Podría hacer una reserva foral de coches para futuras necesidades; qué sé yo, para la Policía Foral, para los altos cargos, o para hacer un Plan Renove Foral y canjearlos por otros más antiguos.

Bueno, que ahora vemos la crisis como con más optimismo; todo gracias a las ocurrencias del PSN.
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